Cordelería de banco

Cabo trenzado de cáñamo y poliéster para amarre y fondeo

Cuerda de doce cabos con alma de alta tenacidad y camisa de cáñamo encerado, terminada con empalmes cosidos a mano.

El cabo trenzado de cáñamo y poliéster está pensado para resistir la intemperie del río sin perder tacto ni flexibilidad. Su alma de poliéster de alta tenacidad aporta resistencia a la tracción, mientras que la camisa de cáñamo encerado protege de la abrasión y mejora el agarre en las manos. Cada chicote se remata con empalmes de ojo y guardacabos de bronce, y las medidas de fondeo se marcan con hilo de algodón teñido para facilitar el trabajo a bordo. Antes de la entrega, cada cabo se prueba bajo carga y se registra su elongación medida.

Se trenza en banco con mordaza de madera, sin adhesivos sintéticos. Cada pieza queda documentada con el lote de fibra, la fecha de trenzado y el nombre del artesano que la terminó.

Características de la pieza

Construcción
Doce cabos trenzados, alma de poliéster de alta tenacidad
Camisa
Cáñamo encerado, tacto firme y buen agarre
Terminaciones
Empalmes de ojo cosidos a mano y guardacabos de bronce
Marcas de fondeo
Hilo de algodón teñido, tramos medidos en banco
Medidas
Diámetros de 10, 14 y 18 mm; largos de 8, 12 y 20 m
Registro
Lote de fibra, fecha de trenzado y artesano responsable

Por qué se elige este cabo

  • La camisa de cáñamo encerado mantiene el tacto cálido incluso con humedad ambiente, algo que las cuerdas sintéticas desnudas pierden rápido.
  • El alma de poliéster trabaja la tracción y deja que el cáñamo se ocupe de la abrasión contra bitas, cornamusas y guías.
  • Los empalmes de ojo evitan nudos que se clavan bajo carga y facilitan soltar el cabo con las manos mojadas.
  • Las marcas de fondeo en hilo teñido permiten reconocer el tramo sin contar metros a ojo sobre la cubierta.
  • Cada pieza se prueba bajo carga antes de salir del taller y se anota la elongación medida en la ficha del lote.

Estado, cuidados y alcance

Se entrega nuevo, con la camisa encerada y los chicotes protegidos. Con el uso, el cáñamo toma un tono más oscuro y la fibra se afina en los puntos de roce; eso es parte normal del envejecimiento y no afecta el trabajo del alma.

Para conservarlo: secar a la sombra después de cada jornada, evitar humedad prolongada y revisar el desgaste en los chicotes y en el guardacabo. Un empalme gastado se puede rehacer en el taller.

Este cabo no se vende como elemento certificado para seguridad ni para cargas críticas. Es una pieza de maniobra para amarras, drizas y cabos de respeto en embarcaciones clásicas.

Si buscás otras terminaciones del taller, podés ver las soluciones de cordelería y maniobra o escribirnos directamente.

Cabos trenzados a mano en el taller

Tres piezas del catálogo que salen del banco con lote de fibra, fecha de trenzado y nombre del artesano. Cada una se documenta antes de entregarse.

Brújula de bitácora de latón con cardán y rosa de los vientos

La brújula de bitácora es el instrumento central de orientación en embarcaciones clásicas. Su construcción combina una caja de latón torneada, un sistema cardán que mantiene la rosa horizontal pese al balanceo y una cúpula de vidrio que protege la lectura sin alterar los rumbos. En el taller se ajusta cada apoyo de bronce y se calibra la desviación magnética según el casco donde irá montada.

Material
Latón y bronce
Montaje
Sobre bitácora
Acabado
Pulido a mano
Ver ficha del instrumento

Cabo trenzado de cáñamo y poliéster para amarre y fondeo

El cabo trenzado de cáñamo y poliéster está pensado para resistir la intemperie del río sin perder tacto ni flexibilidad. Su alma de poliéster de alta tenacidad aporta resistencia a la tracción, mientras que la camisa de cáñamo encerado protege de la abrasión y mejora el agarre. Cada chicote se remata con empalmes de ojo y guardacabos de bronce, y las medidas de fondeo se marcan con hilo de algodón teñido.

Fibras
Cáñamo y poliéster
Terminación
Empalmes a mano
Registro
Lote y artesano
Ver ficha del cabo

Polea de madera dura y bronce con dos o tres roldanas

La polea de madera y bronce recupera las técnicas de tornería y herrería aplicadas a la maniobra de embarcaciones clásicas. Cada caja se tornea en madera dura estacionada y se ajusta con roldanas de bronce montadas sobre pasadores de acero inoxidable. Las gargantas se pulen para que el cabo no sufra desgaste y se aplica un acabado de aceite de linaza y cera.

Caja
Madera dura
Roldanas
Dos o tres
Acabado
Linaza y cera
Ver ficha de la polea
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