Qué se hace en el banco antes de que exista un producto
En Astillero Manual cada herramienta de navegación tradicional pasa por el mismo recorrido: elegir la madera, marcar el trazado, ajustar tolerancias y dejar registro de lo que se hizo. Nada sale del taller sin una ficha que explique con qué materiales se construyó y cómo debe cuidarse.
Selección de maderas duras y bronces
Se trabaja con maderas estacionadas y bronces que resisten la humedad del río. Cada lote se identifica por origen y tiempo de secado, porque de eso depende que la pieza no se mueva con los cambios de temperatura a bordo.
Trazado y ajuste de tolerancias
Antes de cortar, se marca el plano sobre la pieza y se definen las tolerancias de cada eje y cada apoyo. Un cardán que gira con la holgura justa o una roldana que no roza el cabo: ese ajuste fino es la parte que más tiempo consume.
Asentado de ejes y uniones desarmables
Tornillería accesible y uniones que se pueden abrir sin romper nada. La idea es que quien navegue pueda desarmar, limpiar y volver a montar la pieza en su propio banco, sin depender del taller para un mantenimiento básico.
Instrumentos de medición calibrados
Las brújulas de bitácora se ajustan según el casco donde van montadas y se corrige la desviación magnética. Los instrumentos de medición del taller se contrastan entre sí antes de cada lote, para que las medidas registradas sean comparables.
Cabos trenzados a mano
Alma de poliéster de alta tenacidad y camisa de cáñamo encerado, con empalmes de ojo cosidos y guardacabos de bronce. Cada cabo se prueba bajo carga y se anota su elongación medida antes de entregarlo.
Ficha técnica de cada pieza
Medidas, materiales, tipo de acabado y pautas de cuidado quedan por escrito. Es la parte menos vistosa del proceso y la que más se consulta después: sirve para reparar, para pedir un repuesto o para encargar algo parecido años más tarde.