El oficio que sostiene cada herramienta de navegación tradicional

En el banco del taller se define qué es una pieza funcional: maderas duras estacionadas, bronces torneados, tolerancias ajustadas a mano y una ficha que registra medidas, materiales y cuidados antes de que el objeto salga a navegar.

Qué se hace en el banco antes de que exista un producto

En Astillero Manual cada herramienta de navegación tradicional pasa por el mismo recorrido: elegir la madera, marcar el trazado, ajustar tolerancias y dejar registro de lo que se hizo. Nada sale del taller sin una ficha que explique con qué materiales se construyó y cómo debe cuidarse.

Selección de maderas duras y bronces

Se trabaja con maderas estacionadas y bronces que resisten la humedad del río. Cada lote se identifica por origen y tiempo de secado, porque de eso depende que la pieza no se mueva con los cambios de temperatura a bordo.

Trazado y ajuste de tolerancias

Antes de cortar, se marca el plano sobre la pieza y se definen las tolerancias de cada eje y cada apoyo. Un cardán que gira con la holgura justa o una roldana que no roza el cabo: ese ajuste fino es la parte que más tiempo consume.

Asentado de ejes y uniones desarmables

Tornillería accesible y uniones que se pueden abrir sin romper nada. La idea es que quien navegue pueda desarmar, limpiar y volver a montar la pieza en su propio banco, sin depender del taller para un mantenimiento básico.

Instrumentos de medición calibrados

Las brújulas de bitácora se ajustan según el casco donde van montadas y se corrige la desviación magnética. Los instrumentos de medición del taller se contrastan entre sí antes de cada lote, para que las medidas registradas sean comparables.

Cabos trenzados a mano

Alma de poliéster de alta tenacidad y camisa de cáñamo encerado, con empalmes de ojo cosidos y guardacabos de bronce. Cada cabo se prueba bajo carga y se anota su elongación medida antes de entregarlo.

Ficha técnica de cada pieza

Medidas, materiales, tipo de acabado y pautas de cuidado quedan por escrito. Es la parte menos vistosa del proceso y la que más se consulta después: sirve para reparar, para pedir un repuesto o para encargar algo parecido años más tarde.

El detalle de formatos y criterios de trabajo está en las soluciones que ofrece el taller, y cualquier consulta puntual se responde desde contacto.

Tres formas de trabajar con el taller

No todas las piezas nacen igual. Según el uso previsto, el nivel de documentación y el grado de intervención que admita cada objeto, el trabajo se organiza en tres modalidades concretas. Las tres comparten el mismo banco, los mismos criterios de trazabilidad y la misma ficha final.

Pieza de banco

Un objeto único, hecho a medida sobre planos o muestras del armador. Se elige la madera dura estacionada, se tornea la caja o el cuerpo, se ajustan las tolerancias a mano y se asienta cada eje antes de cerrar el conjunto.

  • Trazado y ajuste pieza por pieza
  • Tornillería accesible y uniones desarmables
  • Ficha con medidas, materiales y cuidados

Reconstrucción documentada

Para instrumentos o maniobras que ya existían y necesitan volver a funcionar. Se releva la pieza original, se identifican maderas y bronces, y se repone lo faltante respetando el sistema constructivo previo en lugar de reemplazarlo.

  • Relevamiento y registro fotográfico de la pieza
  • Reposición de roldanas, pasadores y guardacabos
  • Informe de intervenciones y materiales usados

Lote de maniobra

Conjuntos de cabos trenzados, poleas y pequeños instrumentos pensados para una misma embarcación. Se trabaja con medidas coordinadas entre sí, marcas de fondeo en hilo teñido y acabados de aceite de linaza y cera coherentes en todo el lote.

  • Medidas y empalmes coordinados
  • Prueba bajo carga y registro de elongación
  • Ficha común con cuidados de mantenimiento
Configuracion de cookies

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.